Salvaje de la calle. Irving Penn.

2012.05.06

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA FOTO: http://www.1arte.com/revistas.php?revista=19

ESCRITO POR  JOHN SZARKOWSKI

Esta es la 2ª parte de: “Penn cambió nuestro sentido del mundo”. Si quieres leer la 1ª parte pincha Aquí.

Refiriéndose a sus primeros años en “Vogue”,  Penn se recuerda a sí mismo, probablemente sin franqueza y desde luego hiperbólicamente, como un salvaje de la calle rodeado de gente sofisticada. Es seguramente cierto que el aspecto de sofisticación era en aquellos años el capital más apreciado de la revista y un capital que no se vendía barato. En 1949, Liberman dijo a Penn que se comprara un traje de etiqueta y se fuera a París a ver las nuevas colecciones, no ha trabajar, sino a familiarizarse con el mundo con el que estaba trabajando: como hablaba, andaba, comía, bebía y hacía negocios ese mundo. Penn difrutó mucho en ese viaje.

En 1950, fotografío las colecciones de París y produjo un serie de fotos que sigue siendo igualmente memorables y cambiaron las pautas por las que se juzgaría, durante algún tiempo, a las futuras fotografías de moda. Sus fotos no hacen referencia a argumento o circunstancia alguna, no hay sugerencias de viejos castillos o picnics perfectos o coqueteos deliciosos en salones eduardianos, o focos o mundos oníricos. No son relatos, sino simples fotos dentro de los límites de un vocabulario clásicamente simple, hacen una producción a términos pictóricos de la idea y del espíritu de trabajo de otro artista: el trabajo del modisto.

Penn asegura, con una modesta y encantadora sonrisa, que la simplicidad de su actitud en cuanto a la moda estuvo inspirada por su ignorancia. No sabía que cómoda o que candelabro o qué empapelado de época utilizar con que vestidos, y por eso descubrió por necesidad la belleza del fondo de papel continuo. Sin dudar de la sinceridad de Penn, hay que recordar que la solución tradicional para este problema, si es que era un problema, era aceptar el anacronismo como aliado creativo y fotografiar a la modelo en trajes de noche junto  un caballo, en una especie de matadero, como había hecho Steichen; o sentarla en una carretilla surrealista, como hizo Man Ray. Beaton escribió años más tarde que los fotógrafos de moda de los años treinta, se habían permitido a sí mismos un “gran desorden en el estilo”.

La economía y concentración de las fotografías de la moda de Penn reflejaban su trabajo como retratista. En contraste con el estilo de revista que prevaleció hacia 1950, sus retratos están libres de referencias al trabajo del sujeto a su ambiente habitual. En muchos de los primero retratos de Penn hay una insistente presencia del estudio: se nos permite ver los cables eléctricos o las máquinas del telón de fondo, y sentir la impersonalidad y convencionalidad de la luz del norte (real o amañada) iluminando al sujeto de la foto como había iluminado a miles de ellos anteriormente. Hay una insinuación de pobreza en el estudio. En los suelos se ven huellas de sesiones  de retratos anteriores y la sombría alfombra gris que hábilmente cubre mesitas de café y cajas de bebidas, está deshilachada en los bordes. El estudio se representa como el taller funcional de un artesano honesto que, evidentemente, desconoce los requisitos de la elegancia.

 

4 comments

  1. […] system; eran tan perseguidos por los paparazzi como los que posaban para ellos. Cazadores cazados. Irving Penn, Helmut Newton, Richard Avedon, Guy Bourdin o… David Bailey «gente guapa». No eran simples […]

  2. […] 1ª parte de: “Penn cambió nuestro sentido del mundo”. Si quieres leer la 2ª parte pincha Aquí. […]

  3. […] se fijaba cuando era joven? Me inspiraban muchos maestros, mucho fotógrafos. Richard Avedon, Irving Penn, Erwin Blumenfeld, Man Ray… Y sólo fotógrafos de moda: también Robert Frank o antes Felix […]

  4. […] a cambiar el concepto de fotografía de moda: el aristocrático Celil Beaton, Erwin Blumenfeld e Irving Penn. Cuando la incorporación de técnicas nuevas amenazaba con llegar a los magacines una etapa de […]

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