Penn cambió nuestro sentido del contenido del mundo.

2013.02.03

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA FOTO: http://www.1arte.com/revistas.php?revista=19

ESCRITO POR  JOHN SZARKOWSKI

Penn se compró su primera Rolleiflex con el dinero que ganó dibujando zapatos, a cinco dólares por dibujo, para el “Harper’s Bazaar“. Cuando fue a México a pasar un año, ya tenía también una cámara con soporte de 4×5, y utilizaba ambas a menudo y bién. Sin embargo, no había pensado que la fotografía podría convertirse en el centro de sus ambiciones artísticas. Después de permanecer un año en México, Penn volvió a Nueva York, insatisfecho con sus pinturas, pero amaba las bellas telas de lino donde las pintaba. Por eso no quemó sus fracasos, sino que los arrinconó y luego los lavó hasta dejarlos limpios, a fin de poder seguir admirándolos como amantes para mesitas. De aquel periodo, aproximadamente, han sobrevivido algunos dibujos sin fecha, que hacen pensar que los modelos más importantes para Penn eran De Chirico y Matta.
Al volver, Alexander Liberman, que estaba en Vogue de director artístico, contrata a Penn como ayudante suyo y estableció los comienzos de una colaboración creativa, de duración y fecundidad notables. En aquella época, Vogue era una de las glorias irracionales del gran momento de la revista. Desde fuera parecía poseer la autoafirmación de una antigua institución, pródigamente dotada. De hecho, ni durante sus mejores años tuvo seguridad financiera; su serenidad era atributo de un estilo y de nervios bien templados, no de riqueza.
Las obligaciones de Penn en su nuevo trabajo no estaban definidas y después de haberse familiarizado de manera genial con los empleados y el paisaje arquitectónico de las oficinas y los estudios de Vogue, preguntó a Liberman qué era lo que se esperaba de él. Tras pensarlo un poco, Liberman le contestó que se dedicara a pensar cubiertas de revista.
Penn llevó sus bocetos a los distinguidos fotógrafos de la revista —Horst, Blumenfeld, Beaton, Lynes, Rawlings—, quienes solían ser corteses, pero estaban siempre demasiado ocupados para entretenerse con el nuevo ayudante. Cuando finalmente Penn informó a Liberman de que la idea no estaba funcionando, se pensó que en ese caso Penn podría hacer las fotos él mismo, y se le asignó un ayudante de estudio para explicarle las peculiaridades de una cámara de estudio de 8×10 y de cómo calcular exposiciones. Penn se hizo fotógrafo y siguió trabajando en su nueva vocación diariamente. La primera foto de color de su nueva carrera fue la cubierta de Vogue del 1 de octubre de 1943, que fue la primera naturaleza muerta en la historia de las cubiertas de la revista.
Después de la guerra, Penn volvió inmediatamente a Vogue, donde siguió fotografiando continuamente moda, naturaleza muerta, retratos e inteligentes y atmosféricas composiciones relacionadas más o menos directamente con el mundo del teatro. Surgió el Penn esencial —el Penn que ahora podríamos llamar histórico—. La calma y sobriedad de imagen y las maneras de sus fotos sobrecogían. Vistas sobre el fondo de los diversos estilos que habían parecido intrínsecos a la propia esencia de las revistas de moda, sus fotos parecían anunciar un nuevo comienzo.

Esta es la 1ª parte de: “Penn cambió nuestro sentido del mundo”. Si quieres leer la 2ª parte pincha Aquí.

 

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