Paolo Rovervi.

2013.04.14

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA VANIDAD: http://www.vanidad.es/

ESCRITO POR DANIEL GARCÍA.

¿Cualquier sitio puede se un estudio? Exacto. Depende como sitúas la cámara, del espíritu con el que sacas la foto… El estudio sirve para subliminar, para aislar a tu sujeto del entorno. No sólo es una habitación, sino también un estado mental, la actitud que aportas frente a las modelos…
Esta visión ¿ha cambiado mucho? A este punto he llegado al cabo de muchos años. Ahora tengo un acercamiento muy místico hacia la fotografía. Es una evolución: yo siempre he sido el mismo hombre, pero antes era más técnico, más distante. Menos capaz de acercarme directamente al sujeto.
A la izquierda, “Sasha, París 1985″.
Sin embrago, usted se inició en la fotografía como retratista. Si, pero creo que hoy en día entablo una relación con las modelos mucho más fuerte, por mi experiencia y por cómo trabajo con ellas. Un fotógrafo debe ser un buen psicólogo. Tiene que intentar descubrir el lado más íntimo del modelo.
¿Que le llevó a la fotografía de moda? Nunca tomé la decisión conscientemente. Cuando vivía en París hacía retratos, reportajes, y algunos trabajan en la moda. Uno de ellos era diseñador y poco a poco me fue metiendo en este mundo y, por supuesto, me gustó. Me sedujeron rápidamente la belleza y la posibilidad de ser creativo: dos cosas que siempre busqué en la fotografía. Siempre me ha atraído el misterio de la belleza. Incluso ahora me atrae.
Buce weber dijo una vez que, que al principio, otros fotógrafos le menospreciaban por dedicarse a la moda, algo de lo que él siempre se ha sentido orgulloso. Claro, yo también, pero no se trata de que haya “fotógrafos de moda” y “fotógrafos españoles” y “fotógrafos franceses”. Hay buenos fotógrafos y no tan buenos. No me gusta clasificar. Burce Weber es un excelente fotógrafo, sea o no de moda y, de hecho, sus trabajo no es sólo eso. También hace viajes, paisajes.
“Amira, París 1990″.
Lo decía por cierta discusión entre los fotógrafos “serios” y lo de moda, que no siempre han sido respetados. Claro porque la fotografía de moda es un trabajo comercial. Te hacen un encargo y luego tú haces el trabajo, mientras que un artista es libre. Pero el espíritu con el que trabajas es más importante que la etiqueta que te cuelguen. Hay “arte” que puede ser basura, no significar nada y, sin embrago, si trabajas con una marca como Comme des Garçons puedes hacer algo realmente fantástico.
¿Hay algún referente estético que debamos conocer para explicar su estilo? ¡Sería demasiado simple reducir todo a tres nombres! No hay mucha lógica en mi trabajo. Consiste más en soñar, sentir, es algo que trata más sobre el corazón que sobre la mente. ¡Soy un romántico!
Lo pregunté de otra manera: ¿en qué fotógrafos se fijaba cuando era joven? Me inspiraban muchos maestros, mucho fotógrafos. Richard Avedon, Irving Penn, Erwin Blumenfeld, Man Ray… Y sólo fotógrafos de moda: también Robert Frank o antes Felix Nadar. ¿Recuerdas lo que te decía sobre la importancia de la psicología? Nadar es muy importante en ese aspecto.
“Theatre, París 1998″.
¿Con que revista trabaja mejor? Vogue Italia, W…Vogue Italia es donde mejores trabajos hago últimamente, porque es la revista con la que tengo mejor relación y en la que me siento más agusto.
¿Se ha enamorado de alguna modelo? ¡Me casé con una modelo! (se ríe) En realidad me enamoro, en términos fotográficos, de cada chica me da algo. Es un intercambio grande, porque una modelo no es sólo una percha para la ropa. Para mí es muy importante el retrato: yo fotografío a la modelo, no al vestido, y establezco una relación muy intensa con ella, porque si no, no hay emoción en la imagen. Al final siempre se trata de amor… ¡Aunque con una de ellas ha sido verdadero!
¿Quienes son sus favoritas? Todas son importantes, pero cuatro o cinco chicas han llegado a ser mis musas. Kristen Owen lo es desde hace más de diez años, Stella Tennant, Natalia Vodianova
¿Han cambiado mucho las cosas desde que empezó su carrera? En cuanto al negocio, todo ha cambiado mucho. El director creativo es menos importante ahora, y el mercado lo es cada vez más. La presión de los anunciantes es mucho mayor ahora en el trabajo en el trabajo editorial, por ejemplo.
¿Cumpliría uno de nuestros sueños? ¿Haría fotos para nosotros? (Rie) Bueno, creo que está bien que algunas cosas sigan siendo un sueño… ¡No todo puede hacerse realidad! (risas) No, en serio, puede que algún día… ¡Nunca se sabe!

 

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