Magia instantánea. Polaroid.

2011.07.18

TEXTO LITERAL DEL SUPLEMENTO “YO DONA” DEL PERIÓDICO EL MUNDO: http://www.elmundo.es/yodona/
ESCRITO POR CRISTINA DÍAZ: http://www.cristinadiaz.net/

Pese a la firme intención de Polaroid de dejar de fabricar su legendaria película, sus admiradores han puesto en marcha una autentica revolución, certificada por la revista `C-Photo´, que da nuevos bríos al más pop de los formatos fotográficos.

Con el aséptico brillo y perfección de los formatos digitales plenamente instalados en nuestras vidas, son muchos los inventos que han desaparecido, más que con discreción, directamente cabizbajos y por la puerta de atrás. Cacharros de nuestra infancia, como el disquete (que almacenaba la friolera de… ¡1,4 megas!) o la cinta VHS (que hizo temer el fin del cine y, lejos de eso, consiguió popularizar el porno), dejaron de fabricarse el pasado año. Estos ingenios, llamados a cambiarmos la vida, se esfumaron sin que soltáramos una lágrima. Nada que ver con los ríos de tinta (y bits) que hizo correr el anuncio en febrero del fin de la mítica Polaroid. Paradojas de la vida moderna, la noticia provocó que los aficionados se lanzaran ávidos a aprovisionarse de la conocida película instantánea (fans del mundo, respirad tranquilos: se rumorea que otra empresa tomará el relevo en la producción de los cartuchos).

Iman (1987), de Peter Beard.

En la época en que cualquier hogar dispone de, al menos, una cámara digital (sin contar teléfonos móviles, webcams y demás adminículos capaces también de capturar imágenes), la reacción no deja de sorprender. ¿Dónde se encuentra el origen de esta fiebre reivindicativa? Quizá en la capacidad de la Polaroid de evocar sensaciones y recuerdos, desde su diseño, el reconocible sonido de su mecanismo y sus característicos colores saturados hasta los minutos de suspense que preceden a la aparición de la imagen o, cómo no, su distintivo marco blanco. Gracias a esos encantos de sabor pop, nuestra memoria guarda el momento exacto en que nos cruzamos por primera vez con uno de estos aparatos o, los más afortunados, cuándo disparamos la primera pola (quien esto firma, en 1994, en el bar de la facultad, con una 600). Pese a la noticia, artistas, medios de comunicación y usuarios se resisten a que la firma de Massachusetts se dedique ahora a menesteres tan mundanos como fabricar DVD o inventar peregrinas impresoras para móviles, y han decidido rescatar el valor de estas imágenes o, directamente, organizarse para que el formato siga de actualidad.

↑ De izq. a dcha: Nasako (1989) de Sarah Moon y Le Jeune Saut (2007) de Thomas Zamolo.

lnsigne caso de estas reacciones lo encontramos en C Photo Magazine, cuyo número de septiembre ha inspirado estas páginas. La lujosa revista de lvory Press, editorial fundada y dirigida por Elena Ochoa, dedica la sección Archivo a estas instantáneas. ¿Reivindicación o celebración a título póstumo?. «En una cabecera como la nuestra, no deberíamos excluir ningún formato. Pero está claro que se trata de un homenaje fruto del anuncio del final de la fabricación de la película», confirma lgnacio Andreu, editor gráfico de la revista. Su importancia es tal que C Photo ha desdoblado su monográfico para dedicar una parte al pasado de esta cámara, con la colección Polaroid Corporation como protagonista, y otra a su futuro, ligado a las nuevas prácticas propiciadas, paradójicamente, por los medios digitales, como las redes sociales, con el colectivo austriaco Polanoid como puntal. Para Andreu, son dos maneras de entender «la magia» del formato. «Por una parte, su historia, ligada siempre a la experimentación artística y, por otra, una forma, muy de ahora mismo, de utilizar la tecnología digital para crear una comunidad virtual internacional que genera contenido», insuflando nueva vida a la leyenda. Y es que, como reconoce Andreu, «hay algo que llama a la experimentación, por las infinitas posibilidades técnicas que ofrece y, además, por su virtud de objeto físico. Se pueden manipular los líquidos mientras va apareciendo la imagen, rascar la película, conseguir uno u otro efecto dependiendo de la temperatura en que se encuentre la foto en el momento de revelado…». A esas y otras torturas han sometido centenares de creadores a estas cuadradas instantáneas.

↑ De arriba abajo y de izq. a dcha.: Sin título, de la serie The Odd Cucumber (2007) de Amelie B, Look It´s a Polaroid (2006) de Barbara Fabbri, The Girl that Rules (2006) de Webmeister.

La ecuación perfecta

Pocos saben que la Polaroid nació casi con la misma velocidad con que se revelaban sus imágenes. En 1944, Edwin H. Land logró, en apenas una hora, concentrar cámara, liquidos, proceso de revelado y película, y que la suma de estos elementos ofreciera como resultado, a los pocos minutos de pulsar el disparador, una imagen. Aun de formación científica, Land supo desde el principio que su invento necesitaba de «la visión de un artista», según cuenta Barbara Hitchcock, conservadora de la Colección Polaroid, en las páginas de C Phofo. Ese déficit vino a cubrirlo el fotógrafo paisajista Ansel Adams. Juntos formaron un tándem que dio con la fórmula ideal para desarrollar las vertientes creativa, técnica y artística: buscaron a un grupo de autores jóvenes para que probaran el formato. ¿El objetivo? Demostrar que era tan válido como la fotografía tradicional. Les cedieron cámaras y películas con la única condición de que el fruto de su experimentación pasara aformar parte de los fondos de la casa. Ellos encontraron el trato más que ventajoso, y han sido muchos los que han dado rienda suelta a su arte, desde fotógrafos de moda como Sarah Moon hasta figuras popde la talla de Andy Warhol o David Hockney. Y, como nos recordaba el editor de C Photo, la tentación de «meter mano» directamente sobre liquidos y película era muy grande, así que no tardaría en llegar.

«Ofrece la posibilidad de tener casi tanto control sobre la imagen como con la pintura», asegura desde Berlín la artista Irene Andessner, una apasionada defensora del formato y uno de los 2.000 nombres que conforman la colección Polaroid. «Empecé a experimentar con ella a finales de los años 80. Al principio, era una herramienta de trabajo para mis autorretratos», explica, ya que le posibilitaba reproducir cómodamente su aspecto. Este carácter funcional de la imagen instantánea ha marcado su obra, tanto que se niega a pasarse al formato digital y sigue utilizando su querida SX-70 de manera habitual: «En gran medida, fue la causa de mi salto de la pintura a la fotografía». Al otro lado de la línea telefónica, Andessmer confiesa que el anuncio le dio «mucha pena», y confirma, entre pragmática y romántica, que «ha supuesto que los precios de la película se encarezcan». Pese al objetivo (de sobras logrado) de consagrar la Polaroid al arte, esta fotografía también se proponía como un divertimento sorprendente y relativamente asequible, lo que caló entre el gran público. Lo fascinante de «presenciar cómo se forma la imagen o la posibilidad de verse a uno mismo minutos después de retratarse», como señala Andreu, ofreció años antes de la llegada de la tecnología digital «unos medios de creación sólo disponibles para los profesionales» hasta entonces. Eso sigue seduciendo, pese a estos tiempos de sobredosis de imágenes.

El Salt dels Angels (2007), de Jordi Gual.

Así, en 2004, Florian Kaps, un joven austriaco que militaba en las filas de la Lomographic Society (reunión de fanáticos de la cámara compacta soviética Lomo, cuyo lema es no pienses, sólo dispara) se encontró con una Polaroid Supershooter entre sus manos y disparó su primera foto (analógica) instantánea. Este cóctel de ingredientes tendría como resultado una iniclativa que se recogen el desdoblado archivo de C Photo. Es The Unsaleable Trading Company (literalmente, compañía comercial que no se vende), conglomerado de tienda online y red social (Polanoid), galería de arte dedicada en exclusiva a estas imágenes (Polanoir) y una revista (Tickl). Todo ello hecho por y para apasionados de la Polaroid. «Durante mi vinculación con la Lomo, la gente estaba alterada con la idea de que las cámaras digitales iban a matar la fotografía tradicional.» Con ese miedo en el cuerpo y su nuevo flechazo, Kaps empezó a pensar «cómo conectar a personas con ese mismo sentimiento». Así nacía Polanoid (polanoid.net), un sitio donde subir imágenes y que se ha acabado transformando en una activa red social, un MySpace de la pola, que reúne ya a 12.000 miembros de todo el mundo.

La próxima generación

Pero no es la nostalgia lo que une a esos aficionados. «Tenemos un perfil de usuarios jóvenes, de entre 20 y 40 años, dedicados en su mayoría a profesiones creativas», una generación de artistas espontáneos que «llegan a la Polaroid como reacción a la fotografía de ahora» y no por romanticismo. «Muchos de los miembros han tomado sus primeras imágenes con medios digitales y huyen de este formato, aburridos por la perfección», cuenta Kaps desde Viena. «Esta cámara permite manipular físicamente y crear algo realmente artístico. Todo se puede hacer con programas de retoque y filtros, pero la magia de estas fotos reside, en gran medida, en su imprevisibilidad.» La The Unsaleable Trading Company parece haber encontrado un filón en las urgencias creativas de estos chicos… y el narcisismo inherente de la Web 2.O. Y cada día se suman nuevas piezas a las más de 100.000 de esta plataforma, a menudo respondiendo a temas monográicos que lanzan los integrantes de Polanoid semanalmente: autorretratos recién levantados, bailes, besos o, incluso, ¡sudor!


↑ I wan to Believe (2006) de Esther Z. Schnickenacke y Red (2005) de Lia Sáile.

Y es que las fotografÍas ligadas a, digamos, lo corporal y, más allá, a lo erótico, son una de las formas esenciales de este arte. «Es cierto, era la primera vez que se podían hacer retratos en la intimidad sin tener que pasar por una indiscreta tienda de revelado.» Así que, antes de que las cámaras digitales hicieran sumamente peligroso rebuscar en el ordenador de un amigo (¡quien esté libre de pecado que lance el primer píxel!), la Pola se convidió en la herramienta ideal para documentar los encuentros entre amantes o conseguir pícaras estampas.

Con esa historia no oficial de la marca en mente, el colectivo vienés ha tenido a bien lanzar el proyecto Tickl (de tickle, cosquillas), www.tickl.com, que han bautizado como «e€l Primer Gabinete Erótico de Arte Pornográfico Polaroid» de la historia, pese a la omnipresencia de piel (o, precisamente, en contra de esa invasión) consecuencia del advenimiento de lo digital. «Mostramos de manera natural lo erótico, nada que ver con esas imágenes que circulan por la red, donde neumáticas rubias pretenden que creamos que se lo pasan bien. Son fotos sensuales y naturales hechas por gente creativa.» El éxito ha sido tal que la web se ha convertido en revista y, fiel a su espíritu, no tiene zooms ni retoques y parece gritar un saludable ¡Viva la imperlección! Una celebración de la espontaneidad que augura larga vida a estas cámaras y su magia.

Portada del número siete de la revista de fotografía C International Photo Magazine, dedicado a la muerte y resurrección de la cámara Polaroid. De él proceden estas imágenes las imágenes de este reportaje. (Más información ivorypress.com/C_International/home.php)

WEBS POLAROID

www.savepolaroid.com con el grupo de Flickr www.flickr.com/save-polaroid. Noticias, foros y consejos para aficionados con el objetivo de convencer a Polaroid de que continúe comercializando la famosa película.

www.polaroidapocalypse.com (no funciona), pero si su grupo de Flinckr www.flickr.com/groups/polaroidapocalypse/.

www.sx70.dk. Página de un grupo de fotógrafos daneses que utilizan la cámara SX70. Invitan a cualquier fan del legendario modelo a compartir sus imágenes.


4 comments

  1. Perros, gatos , hamsters , peces , loros – who do you prefer ? O tal vez lo que los animales exóticos -serpientes, cocodrilos , lagartos , monos ?

    Baisiorry, 14 julio, 2012
  2. Curioso comentario, porque no veo la relación con el tema que se trata en el “post”, pero personalmente con te diré que como fotógrafa estoy empezando una serie de animales. https://www.facebook.com/media/set/?set=a.409765592393921.81775.236462153057600&type=1&l=80b34980a7

    Limpio mi apartamento, 15 julio, 2012
  3. Bueno, sólo quise dejar un breve comentario en tu sitio a fin de que veas que si hay gente que lee.
    Al menos es lo que he visto. Espero que sigas escribiendo
    como lo has hecho hasta el instante y que si en algo podemos colaborar
    en un futuro, me digas. Esto realmente me gustaría.

  4. He estado un año y medio sin escribir en blog y me ha alegrado mucho ver este comentario. Voy a retomar la actividad y repararlo porque un blog veo que es como una casa. Si no lo mantienes hay enlaces que se pierden. Algunas fotos hay y vídeos hay que volver a recuperarlos. Sobre todo porque tuve que cambiar de servidor. Gracias!

    Limpio mi apartamento, 1 marzo, 2015

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