Letizia Battaglia. La fotografía como lucha.

2011.10.02

He encontrado entre mis papeles este artículo, pero no se que publicación es. Si alguien lo supiera me gustaría poner este dato. Podéis poneros en contacto en limpiomiapartamento@yahoo.es.

ESCRITO POR EVA MILLET.

Esta mujer nacida en Palermo hace 63 años lleva media vida luchando contra la mafia. Sus fotografías le han reportado premios internacionales, pero también amenazas de muerte. Sin embargo, ella no se arredra.

Letizia retratada por Franco Zecchin, en 1993.

Su apellido le hace justicia. Letizia Battaglia es una luchadora, y la cámara, una de sus armas principales. Lleva media vida fotografiando su tierra, Sicilia, y denunciando los abusos que la Mafia perpetra allí desde hace decenios. Es, además feminista, defensora de los derechos humanos, ecologista, editora y ha participado en política. Todo ello para alcanzar su obsesión: la libertad. El bien más preciado para ella y para Sicilia. «He vivido la opresión, por eso estoy loca por la libertad, que procuro dar a todos los que me rodean: a los hombres con los que compartí mi vida, a mis hijas… La libertad es un derecho fundamental», asegura.

Su profesión llegó tarde, después de divorciarse de su primer marido, con quien se casó siendo una adolescente y tuvo tres hijas. Gracias al psicoanálisis y a su pasión por contar historias, Letizia encauzó su vida. Empezó a colaborar en un diario de Palermo y pronto se dio cuenta de que sus artículos se vendían mucho mejor si los acompañaban de imágenes. A los treinta y siete años, la fotografía tomó las riendas de sus existencia, aunque ella nunca pudo imaginar que también ella se convertiría en un arma poderosa para combatir la Mafia: «Mi intención era narrar mi día a día de Palermo, pero los acontecimientos eran tan fuertes, tan brutales, que de pronto me di cuenta de que mis imágenes podían dar la voz a la gente, podían explicar el mundo que aquí sufríamos.» De hecho, dos de sus fotos («creo que las más feas que jamás he hecho») han sido utilizadas en el juicio contra el expresidente italiano Gulio Andreotti. Letizia está convencida de la involucración de este político con la Mafia.

↑ Palermo, 1892. Cerca de la iglesia de Sta. Chiara. A la derecha: Palermo, 1976. Iba a buscar el coche.

Las imágenes de Battaglia son similares a su autora: contundentes, sinceras, desgarradas, y poéticas a la vez, especialmente, cuando el sujeto retratado es un niño. Recopiladas recientemente en un libro de la editorial Aperture, parecen venir de otros tiempos. Demuestran, como asegura Battaglia, el retaso que vive su tierra: «Es mi denuncia. La Mafia, los asesinatos y la corrupción todavía existen en Palermo. Hacemos grandes esfuerzos para librarnos de ellos, pero todavía no hemos vencido.»

Rosaria Schifani, viuda de Vito Schifani, el guardaespaldas asesinado con el juez Falcone en 1992.

Sin embargo, para la fotografía, la esperanza existe: «Por fin todos se están moviendo: el gobierno, los jueces, la policía, los ciudadanos, las escuelas… Antes esto no era así, había complicidad y silencio.» ella fue de los primeros en romperlo y enfrentarse. Algo que confiesa riendo, todavía le provoca miedo: «Tengo miedo a menudo, mucho. Pero soy de Palermo, y no puedo irme.»

Para Battaglia, la clave para liberarse de los prepotentes, como llama a los mafiosos, es el empleo: «Hay que dar trabajo a la gente que es prisionera de la Mafia.» Ésta es la solución para que las mujeres de Sicilia puedan salir de machismo ancestral de su tierra: «Ya han cambiado mucho en lo que respecta a su libertad sexual y a su apariencia, pero todavía falta adquirir la libertad económica.» Ella ha vencido todas estas batallas y, asegura, nunca ha sido criticada: «Viví con un hombre dieciocho años más joven que yo (Franco Zecchin), trabajo, denuncio, me muevo… Y respetan», concluye orgullosa.

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