Moholy-Nagy. El artista pluridisciplinar.

2012.02.04

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA FOTO: http://www.1arte.com/revistas.php?revista=19

ESCRITO POR LOLA GARRIDO.

László Moholy-Nager nació en Bácsborsód (Hungría) en el año 1895. Cursa estudios de Derecho en la universidad de Budapest y durante esos mismos años escribe en diversas revista de vanguardia, varios poemas titulados Licht-Visión. Es herido en el frente ruso y durante su convalecencia en Odessa en 1919, decide consagrarse definitivamente a la actividad artística. Se adhiere al grupo húngaro de vanguardia MA. Deja su país y se instala en Viena en 1921 y allí conoce a Hannan Höch. Esta le regala un fotomontaje hecho por ella, lo que le llevará a interesarse por esta técnica innovadora. Más tarde abandona Viena y se instala en Berlín donde se muestra fascinado por la tecnología, por el constructivismo y el dadá. Sus primeros collages y pinturas geométricas datan de esta época berlinesa.
Contrae matrimonio con la fotógrafa Lucía Schultz que es quien le inicia en la fotografía y comienza a realizar sus primeros fotomontajes.
Cuando se crea la República de Wéimar, Walter Gropius, el cual dirige la célebre escuela de Bauhaus, le llama como profesor y es allí, en 1925, donde se publica el mítico Pintura, fotografía y film que marcará un hito en estas disciplinas artísticas. A partir de ese momento determinado abandona la Bauhaus para dedicarse al collage y a la decoración teatral en Berlín, en el célebre teatro Piscator.
Es el inventor del término cinetismo y en ese momento realizar alrededor de ocho filmes. Cuando se traslada a vivir ala ciudad de Amsterdam comienza a probar el uso del color tanto en cine como en fotografía. Su sed de aprendizaje y causas de diversa índole hacen de Moholy-Nagy el eterno exiliado, las residencias en diferentes ciudades sesuceden y recala en Londres, ciudad en la que trabaja como grafista en películas y hace ilustración para algunos reportajes. En 1946 emigra a los Estados Unidos donde volverá a la enseñanza en la nueva Bauhaus que se crea en Chicago y cuando ésta se cierra, crea su propia escuela, School of Design of Chicago, con la ayuda de su segunda esposa, Sibyl. Es en estos años en los que se consagra a escirbir su gran obra teórica: Vision in Motion, que aparecerá después de morir de leucemia en esa ciudad norteamericana.
Para Moholy-Nagy, “no existe imagen más sorprendente ni más simple que la secuencia fotográfica natural y orgánica. (…) Por el sentido de sus partes, separadas pero inseparables, una secuencia fotográfica adquiere al mismo tiempo la fuerza de un arma y el lirismo de la ternura”.
Moholy-Nagy es el proptotipo de artista de los años 20, años del regreso del Orden, de las búsquedas y alianzas entre el arte y la industria.
Fue un humanista en un mundo en continua transformación, y toda su obra se caracteriza por seguir el proyecto global de integración entre tecnología y arte que caracterizó los primeros momentos de Bauhaus.
Su estancia en Berlín en la que encuentra con El Lissitsky, Naum Cabo y otros, que habían llegado a la metrópoli alemana a principio de los años veintes erá fundamental en su carrera. Moholy-Nagy no pertenecía a ninguno de los grandes grupos de influencia; los constructivistas soviéticos o los dadás alemanes, por ser húngaro, pero inmediatamente hará suyos todos los conceptos y teorías de ambos grupos. Para casi todos los historiadores es el héroe fundamental de la fotografía experimental. Más allá de Man Ray, de Rodchenko, su obra, Pintura, fotografíay film, realizada durante su trabajo como pedagogo y editor en Bauhaus, renovó el mundo fotográfico después de la Segunda Guerra Mundial, tanto en Europa como en Estados Unidos, dando lugar a la nueva visión de los años veinte.
Este estilo, que sucede después de la Straight Photography (fotografía directa), la cual había surgido como reacción al pictorialismo, resume un interés por la experimentación formal, en un momento en el que la Guerra Fría posibilita una serie de nuevas esperanzas liberales.
Frente a fotógrafos como Man Ray, que es más móvil y en el que no se encuentra ninguna idea de totalidad, o Rodtchenko, quien es más seguro, más decidido en el establecimiento de las formas, o su compatriota Kertesz, quien corta y encuadra lo visible con una preción muy lúcida haciendo de los fragmentos una poética entre ingenua y sentimental, como habían imaginado Schiller o los románticos alemanes, Moholy que se encuentra en medio de esta constelación de artistas, ya en la gran exposición Film und Foto de Stuttgars en 1929, sus fotomontajes constituyen una suerte de catálogo o antología de todas las formas decisivas, de un estilo y una retórica visual de esos tiempos modernos todas ellas bajo el signo del constructivismo.
En estos tiempos en el que la fotografía plástica está en boca de todos, Moholy-Nagy fue el primer artista plástico que dio este estatus a la fotografía. Porque fue el inventor de un alfabeto y una sintaxis visuales. Porque fue el primer maestro de una generación de artistas exaltados por el llamado fenómeno de las dinámica de la ciudad. Siendo alrededor de esta realidad de la villa moderna, en la que se construyen los sueño utópicos de la integración de las artes con las capacidades humanas, con las formas que se intercambian.
Su estilo es dinámico porque sus vistas son oblicuas, con miradas en ángulo, a vista de águila, dando idea del ritmo trepidante de las formas y haciendo de sus tomas un laberinto visual en el que se puede jugar a perderse. El vértigo está fijado por la imagen estática, el laberinto es vertical y la mirada se sumerge a través de las formas, por las que se divisa, multiplicado, el mundo. Con sus contrapicados arriesgados crea abstracciones en el paisaje. Fue un verdadero artista que practicó todos los géneros creando un nuevo espacio visual y pictórico en el que la luz era causa y efecto de la creación.

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