El cielo y las estrellas.

2012.01.19

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA SUPER FOTO DIGITAL: http://www.grupov.es/

ESCRITO POR BENITO R. MALLOL.

Las fotografías son de Shutterstock-Vlue.

Fotografiar las estelas de luz dejadas por las estrellas es una técnica relativamente sencilla y al alcance de todos. Sin embargo, los resultados pueden ser realmente impactantes, consiguiéndose maravillosos y atractivos diseños. El efecto en el que se basa esta técnica es también sencillo de comprender: como la Tierra gira sobre si misma, una cámara en exposición captará el movimiento circular aparente de las estrellas, con la excepción de la Estrella Polar (hemisferio Norte), que aparecerá en el fotograma prácticamente fija y en el centro de círculos los concéntricos.

PLANIFICACIÓN: La planificación juega un papel importante para conseguir imágenes interesantes con esta técnica. En primer lugar debemos comprobar que disponemos de suficiente memoria para nuestra cámara, baterías cargadas y hacernos con una buena linterna para montar correctamente la máquina y el trípode (también imprescindible) así como permitirnos volver al coche sin desagradables tropiezos.

Otro aspectos fundamental es la elección del sitio para la realización de las tomas. Para lograr unas buenas fotos tenemos que huir de los núcleos urbanos contaminados por la luz artificial y atmósfera con polución. También debemos prestar especial atención a la información meteorológica disponible para el lugar, con el fin de asegurarnos una noche clara y sin presencia de nubes. La elección de un primer plano adecuado, por otra parte, es una cuestión personal, pudiendo recurrir a motivos naturales (árboles, rocas, montañas, etc.) o artificiales (graneros, igliesas, molinos de viento, etc.).

Si entre nuestros pertrechos incorporamos una brújula nos podrá ayudar en la ubicación de la estrella Polar. Una buena planificación nos exige actuar también sin premuras. Por ello, es preferible llegar al sitio elegido con luz diurna todavía disponible, lo que nos facilitará concentrarnos, así como componer y enfocar la imagen. La robustez del trípode que usemos es esencial, dado que no podemos permitirnos el lujo de que la cámara se mueva mientras se encuentra en exposición. Algunos modelos de trípode permiten colgar en la parte inferior del mismo la bolsa de nuestro Ver más información del artículo

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Paisajes en la penumbra. Parte I.

2011.11.13

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA SUPER FOTO DIGITAL: http://www.grupov.es/

ESCRITO POR BENITO R. MALLOL.

En contra de los que muchos piensan, la escasez de luz en el paisaje es un recurso perfecto para añadir especialidad en el resultado. Sólo hay que tener en cuenta algunos consejos prácticos para maximizar las posibilidades éxito.

El Color: En condiciones de luz escasa, el color pasa en muchas ocasiones a un segundo plano en lo que respecta a la composición en general. En estas situaciones, es importante adivinar las ventajas dramáticas del blanco y negro. Si nos cuesta realizar esta abstracción mental, podemos utilizar el modo monocromo de nuestra cámara digital para realizar una prueba del paisaje a fotografiar. En la fotografía final, sin embargo, debemos recurrir siempre al color RGB, lo que nos permitirá tener un mayor abanico de posibilidades y un control más amplio en el pase a la versión de blanco y negro.

Victor Manuel Hernandez Castro.

Filtros degradados neutros (ND): Los filtros ND son útiles para reproducir los detalles del primer plano cuando el cielo tiene un brillo demasiado elevado. Por ello, es importante llevar un juego de este tipo de fiitros siempre con nosotros. Sin embargo, no debe obligarnos a usar lo en cualquier circunstancia. Sin filtro también podemos lograr interesantes imágenes con elementos en primer plano silueteados, lo que añadirá mayor impacto visual a la toma final. Ver más información del artículo

La fotografía nocturna. La fauna nocturna. Parte 3.

2011.09.30

Este texto es de la época analógica, por eso hay que entenderlo en su contexto. Pero creo que es aplicable perféctamente en los tiempos de hoy en día.

TEXTO LITERAL DE LA PUBLICACIÓN “CASANOVA PROFESIONAL Nº 51″: http://www.casanovafoto.com/

TEXTO Y FOTOS: JOSE B. RUIZ

En el caso de querer fotografiar animales al rececho o bien incluirlos en exposiciones con estrellas, nuestro principal problema es localizarlos, en un medio y condiciones en los que ellos son muy superiores. Desaconsejado el uso de visores nocturnos, capaces de multiplicar la cantidad de luz existente, pero proclives a causar accidentes. Cualquier luz, incluida la de un mechero o linterna, puede causar lesiones oculares más o menos graves según la sensibilidad a la luz del visor. Una linterna, aunque no tenga gran potencia, nos ayudará mucho para localizar mamíferos poco asustadizos, como las cabras montesas y otros ungulados, que en algunos lugares se muestran confiados. El brillo de la fóvea de sus ojos, aún con luces de baja identidad, los delatará. No acaba aquí el problema, ya que, salvo en el caso de equipos muy perfeccionados o de condiciones de luz de luna excepcionales, enfocar puede ser una tarea casi imposible. Para ello un buen sistema consiste en fijar un puntero láser (su luz alcanza varios kilómetros) sobre el animal o el entorno inmediato (una roca sobre la que descansa, una rama próxima). Enfocar la luz láser resulta más fácil y ésta es mas discreta que iluminar toda la escena con focos potentes, con lo que el animal se ve deslumbrado y alteramos sin duda su comportamiento. Además de la ética de no causarle perjuicio alguno, la luz de baja intensidad nos permite fotografiar sin despertar un inmediato impulso de huida.

Hay que tener muy en cuenta que los teleobjetivos captan mucha más luz de noche que los angulares, por los que los tiempos de exposición se reducen mucho. Con luz de luna llena y alta en el horizonte, con un 300 mm, a diafragma de 2,8, con película de 100 ASA el tiempo de exposición puede ser de menos de dos minutos, dependiendo de otras variables. Es difícil que el animal no se mueva en absoluto en ese espacio de tiempo, por todo ello hay que preservar. Muchas especies, una vez descubiertas permanecen estáticas, observando atentamente nuestros movimientos. Este comportamiento juega a nuestro favor.

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La fotografía nocturna. El equipo. Parte 2.

2011.04.12

Este texto es de la época analógica, por eso hay que entenderlo en su contexto. Pero creo que es aplicable perféctamente en los tiempos de hoy en día.

TEXTO LITERAL DE LA PUBLICACIÓN “CASANOVA PROFESIONAL Nº 51″: http://www.casanovafoto.com/

TEXTO Y FOTOS: JOSE B. RUIZ

Los equipos propuestos a continuación son sugeridos. No deben ser considerados como mínimos para afrontar el trabajo profesional, ni tampoco como estrictamente lo que hay que llevar. De hecho hay muchos fotógrafos, entre los cuáles me incluyo, llevan mucho más equipo, por lo que pueda pasar.

El equipo utilizado para fotografiar paisajes nocturnos es el siguiente: dos cámaras, preferiblemente manuales, que permitan exponer posición B y con disparador con enganche para cable. Cables disparadores robustos con bloqueo de exposición. Lentes: angulares, 50 mm, tele corto tipo 75 a 100 mm. El diafragma debe abrir como mínimo a f /2,8. Trípodes robustos. Un flash, por lo menos, con número guía superior a 45. Suele dispararse en manual o automático. Hay que asegurarse de haber encontrado el nivel del horizonte, para lo que existen niveles de burbuja que podemos colocar en la cámara o el trípode.

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Luz graffiti. Texto (parte I) de “Estelas de luz”. Revista DigitalFoto.

2011.03.03

TEXTO LITERAL REVISTA DIGITALFOTO: http://revistadigitalfoto.com

FOTOGRAFÍA DE MICHAEL BOSANKO: http://www.michaelbosanko.com

En términos sencillos, un graffiti o dibujo de luz consiste en utilizar una linterna como si fuera un lápiz o un pincel, pero en lugar de pintar sobre una superficie sólida, se pinta en el aire. Se deja la exposición de la cámara abierta, y el resultado es que el sensor captura la estela de luz con todo el movimiento de la linterna. Obviamente, el reto de pintar en el aire es que se trata de un espacio tridimensional sin ninguna huella o trazo que pueda guiarle, así que debe ser ingenioso y ser consciente del espacio. Los graffitis de luz son relativamente sencillos. Puede empezar con una hoguera nocturna con chispas que chisporroteen en el aire. Al contrario que en la pintura con luz, que consiste en iluminar la escena, en este caso hay que apuntar con la linterna hacia el objetivo. Los ajustes de la cámara son similares a los que se usan para capturar las estelas del tráfico. Utilizando un cable disparador, empiece a exponer y entre en la escena (con la linterna apagada). Si quiere puede usar el temporizador para que le dé tiempo a entrar en la composición. Cuando esté listo, encienda la linterna y empiece a crear. Para calentarse y entrar en el juego, comience con una forma simple, como un círculo. Cuando termine, apague la linterna, vuelva a la cámara y desbloquee el cable disparador. Compruebe el resultado en la LCD. Cuando tenga más confianza, intente escribir una palabra; recuerde escribir hacia atrás, como si se estuviera mirando en un espejo. Lo lejos que llegué dependerá de su creatividad e imaginación. Lo más importante es que se divierta y se ría de sus errores.

IMPLIQUE A OTRA GENTE. Si le acompaña algún amigo, haga que forme parte de su creación. Elija una estructura familiar para tener alguna referencia que indique la escala. Detalles de la imagen: Canon EOS 50D con objetivo de 10mm y f/5´6, 361 segundos, ISO 100

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La fotografía nocturna. La búsqueda. Parte I.

2011.02.20

Este texto es de la época analógica, por eso hay que entenderlo en su contexto. Pero creo que es aplicable perféctamente en los tiempos de hoy en día.

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TEXTO Y FOTOS: JOSE B. RUIZ

La busqueda

Afrontar la fotografía con ciertas garantías de éxito supone invertir una gran cantidad  de tiempo y esfuerzo en hacer localizaciones. La búsqueda de encuadres es parte de la clave de una buena imagen. Una vez localizado, debe determinarse cuáles serán las mejores horas de luz para acudir con el equipo fotográfico y las ópticas idóneas para la toma.

Localizar escenarios para las fotografías nocturnas es más complicado, pero con algo de práctica puede convertirse en un reto realizable. Para hacer fotografías nocturnas nada debe quedar al azar. Reloj, linterna, pilas, carretes, cámaras y lentes, trípodes, flashes, cables disparadores, mapas …, todo debe quedar ordenado y preparado para cada sesión. De no ser así, puede resultar que de noche no encontremos la localización, o bien que tras un par de horas de conducción hayamos llegado tarde para plasmar la luz que queríamos o bien que habíamos olvidado algún componente esencial del equipo. Tratar de ser metódico en la preparación del equipo, en las mediciones de la toma y en cada detalle de la localización evita sinsabores y fracasos. Ya hay suficientes factores aleatorios en la propia noche (aparición de nubes, frío, dificultad para orientarse, ver y caminar …) como para dejar cabos sin atar. Al principio, hasta que podamos calcular los tiempos de exposición a ojo, será muy útil anotar en una libreta todos los datos que podamos referidos a las fases lunares, las horas, diafragmas utilizados, focales de las lentes y los tiempos de exposición.
En cuanto a la fauna nocturna, nuestros únicos aliados son la documentación sobre la especie a la que vamos a fotografiar, un gran respeto por la misma y mucha paciencia. El resto debe ser trabajo de campo y un equipo fotográfico fiable. Hay animales que se ven muy alterados por el destello de los flashes. Otros son tan rápidos o sigilosos que precisan del uso de trampas fotográficas (de pisar, de tirar de presa …) o barreras infrarrojas. Ante el arduo trabajo e inversión que supone afrontar la fotografía de cualquier especie nocturna, debemos ser extremadamente previsores y cautos. Lo más difícil es, sin duda, localizar el nido, posadero, madriguera, senda o lugar que el animal suele frecuentar o al que queremos atraerlo. Una vez que hemos dado con el individuo a fotografiar tenemos la mitad del trabajo hecho, sobre todo en estos tiempos en los que la fauna se ha visto afectada por innumerables problemas y muchas especies se han rarificado o escasean hasta límites insospechaclos.
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