Imogen Cunnighan. Fotógrafa visionaria

2013.01.16

PARTE DE UN TEXTO DE LA PUBLICACIÓN REVISTART: http://www.revistart.com/

ESCRITO POR ANA BERRUGUETE

La fotografía en estado puro. Un placer y un privilegio poder admirar el trabajo de una de las mejores y más prolíficas fotógrafas del siglo XX.

Cunningham (Pórtland, Oregón 1883 —San Francisco, 1976), fue una fotógrafa visionaria de larga trayectoria artística. Con un ojo inquieto y una mente incansable, exploró diferentes técnicas fotográficas y observó el mundo a través de una mirada implacable. Se recreó en la belleza pura, sencilla, sin artificios, de la vida cotidiana. Bien por sus retratos (toda una galería iconográfica del siglo desde políticos y grandes pensadores, hasta los “celebrities” de Hollywood) o por sus desnudos y sus naturalezas (¡nuca muertas!), como por las escenas urbanas que recogió en los últimos años de su vida, la artista mantuvo una infatigable labor experimental hasta la muerte.

Sus inicios se resolvieron dentro del entorno del pictorialismo bajo la influencia de Gertrude Käserbier, pero pronto se aferró a la estética de la “nueva Objetividad” junto Ansel Adams y Edward Weston, formando parte del núcleo Ver más información del artículo

Richard Leach Maddox. Inventor de la fotomicrografía o del gelatino-bromuro.

2013.01.14

Los grandes avances de la tecnología durante el siglo XIX incluyeron la mejora de la óptica para los microscopios y el desarrollo de los procesos fotográficos. La unión de estas dos tecnologías obtuvieron resultados que fascinaban a nuestros antepasados, y continúan sorprendiéndonos hoy. Algunos victorianos como John Dancer, John Stovin , Alfred Reeves y René Dagron, produjeron fotografías en miniaturas de objetos de gran tamaño, que requieren un microscopio para verlas. Dragon adaptó esta tecnología para desarrollar el microfilm. Otros contemporáneos trabajaron en el desarrollo de métodos para fotografiar pequeños objetos a través del microscopio. Richard Leach Maddox (en la foto izqda.) jugó un papel importante en el desarrollo de la fotomicrografía y sus imágenes fueron muy bien consideradas en su época. Realizaba fotografías de semillas, insectos, pulgas, glóbulos rojos… y se consideraba como un gran logro en la fotografía esa perfección. Imágenes que se mostraban en la Revista de la Sociedad Fotográfica de Londes en 1864, siendo hasta entonces las fotografías de objetos microscópicos un fracaso en general. Maddox será muy conocido por todos los fotógrafos científicos, ya que los últimos 30 años trabajó más que cualquier otro Ver más información del artículo

Miroslav Tichý, el fotógrafo vagabundo.

2012.12.22

TEXTO LITERAL DE LA PUBLICACIÓN EL PAÍS SEMANAL: http://www.elpais.com/suple/eps/

El artista checo Miroslav Tichý, introvertido y excéntrico, fue encarcelado y tomado por loco por el régimen comunista. Marginado por propia voluntad, se dedicó luego durante 30 años a retratar a las mujeres de su pueblo con cámaras artesanales.

Una lata de tomate usada. Un trozo de plexiglás abandonado. Un paquete de cigarrillos vacío. Que con desechos de ese tipo se pueden fabricar cámaras fotográficas es algo de por sí sorprendente. Que con el transcurrir del tiempo las imágenes capturadas —todas de mujeres de un pueblo perdido de Chequia— con semejantes cámaras acaben expuestas en museos y galerías de arte de Berlín, Zúrich y Nueva York, y estén cotizadas entre 4.000 y 8.000 euros cada una, parece algo imposible. Si a esto se añade que el autor se desinteresa del éxito y es una especie de eremita de la época moderna —un octogenario que en 1948 decidió aislarse de la represora sociedad comunista en el poder en su país, y que pagó por ello con una quincena de años de cárceles y hospitales psiquiátricos—, entonces la historia ya suena a ciencia ficción. Sin embargo, es real. Se trata de la vida y el arte de Miroslav Tichý, un hombre considerado un demente sin techo por la gente de su pueblo de origen. En realidad, un hombre quizá menos loco que la sociedad que le rodeaba.
Su historia comienza el 24 de febrero de 1948. Ese día, el golpe de Estado de los comunistas checoslovacos derrumba el Gobierno democrático en el poder y, a la vez, cambia el rumbo de la inestable vida de Miroslav Tichý. En aquel entonces, Tichý era un excéntrico y dotado alumno de la Academia de Bellas Artes de Praga, y la pasión de su vida era la pintura. Esa fecha supone también el nacimiento de la barba y el pelo largos que envolverían su rostro durante medio siglo, el inicio de su marginación de una sociedad que le horrorizaba y de su alejamiento de los cánones de la normalidad burguesa.
Aunque la única ambición de este hombre extraño era, fundamentalmente, mantener su libertad, muy pronto su actitud fue interpretada como una forma de disidencia por las autoridades comunistas, que empezaron a controlarle, a impedirle ejercer la pintura y a acosarle hasta encerrarle en cárceles y hospitales psiquiátricos durante tres lustros, el tiempo que tardarían en enterarse de que se trataba de un hombre pacífico, sin intención de animar rebeliones. Una vez libre, Tichý se instaló en una infravivienda en su pueblo natal, Kyjov. Se trataba, sin embargo, de una libertad limitada, ya que le estaba prohibido pintar. Fue entonces, en los años sesenta, cuendo decidió dedicarse a la fotografía. Así empezó el romántico e increíble recorrido de un hombre decidido no sólo a no depender de una sociedad represora, sino también a buscar y atrapar la belleza evidente o escondida de las mujeres que le rodeaban. El resultado es un sorprendente y conmovedor monumento a la elegancia y sensualidad femeninas. Ver más información del artículo

Eugène Atget. El viejo París.

2012.06.21

TEXTO LITERAL DE LA REVISTA SUPER FOTO DIGITAL: http://www.grupov.es/

ESCRITO POR EMILIA VALENCIA.

Al parecer Eugenène Atget no se formó como fotógrafo, sino que utilizó la fotografía como un modo de ganarse la vida. Pasó a ser fotógrafo en 1888 de forma un poco casual, del mismo modo que fue actor, redactor y dibujante de una revista satírica. Se inicia en el mundo de la fotografía como fotógrafo comercial a las afueras de París, y posteriormente se instala en esta ciudad. Su carrera fotográfica se vio interrumpida por la Primera Guerra Mundial y posteriormente por la Segunda Guerra Mundial. Tras el paréntesis que le produjo el estallido de estas dos guerras, no abandonó el trabajo de fotógrafo hasta su muerte en 1927. Al término de la Segunda Guerra Mundial, fue en EEUU donde se le reconoció como un gran maestro de la fotografía. Él mismo se definía como un fotógrafo que vende documentos para artistas. Paisajes, primeros planos, y escenas de género son algunos de los temas que utilizaron ciertos artistas para la realización de sus obras. Hacía 1888 Atget toma como punto de referencia para componer sus fotografías las calles de París, un hecho que interesa especialmente al Museo Carnavalet y la Bibliothéque Nationale de París, los cuales fueron desde entonces sus principales clientes. Desde el punto de vista estético y documentalista, estas fotografías realizadas en París son las más representativas del autor francés. Estas imágenes del viejo París fueron tomadas en las zonas que no se vieron afectadas por el proyecto de renovación, modernización y demolición arquitectónica acometido por el Barón Haussmann.

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Joni Sternbach y sus surferos.

2012.03.21

http://www.jonisternbach.com/

Casualidades de la vida. Mirando Google para encontrar información sobre el colodión húmedo, encontré a la fotógrafa Joni Sternbach. Utiliza una cámara antigua de gran formato y realiza las fotografías con este proceso antiguo, para retratar a surferos. Esto hace que te rompa esos los esquemas encasillados que todos tenemos. Es toda una artesana.

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El pictorialismo.

2012.02.19

TEXTO LITERAL DE LA COLECCIÓN “TODO SOBRE LA FOTOGRAFÍA & VIDEO DIGITAL”, VOLUMEN 12 “HAGA, RETOQUE  Y COMPARTA EN INTERNET SUS FOTOS Y VÍDEOS” DEL PERIÓDICO EL MUNDO: http://www.elmundo.es/

Las primeras fotografías de paisaje se limitaban a retratar vistas de las ciudades o lugares cercanos al estudio debido al peso de los aparatos. La técnica del colodión humedo le imponía al fotógrafo tener que llevar consigo la cámara oscura completa, y aunque también había valientes que se movían con carros equipados (durante la guerra de Secesión americana los fotógrafos se adentraban hasta el campo de batalla), la mayoría trabajaban en estudio.

El fotógrafo Inglés Henrry Peach Robinson. 183-19001. Su obra teórica “Efecto Pictorial en Fotografía” supone un referente básico de pictorialismo fotográfico.

El romanticismo ayudó a la fotografía de paisaje a imponerse como género autónomo. Aunque hay que decir que los fotógrafos padecían de un cierto complejo de inferioridad frente a los pintores, por lo que a finales del siglo XIX se comenzó a desarrollar el pictorialismo, un movimiento nacido para elevar la dignidad del lenguaje fotográfico a la altura de las artes consideradas más nobles. El objetivo de los pictorialistas era el de crear fotografías en las que la complejidad de la elaboración fuese comparable a la exigida por la pintura. Nacieron así técnicas que hacían la fotografía similar a la pintura: la goma bicromada o el bromóleo, la utilización de objetivos de enfoque suave o la impresión combinada de varios negativos en un único positivo.

Por estos motivos el proceso preferido por la mayoría de los primeros pictorialistas fue el de la calotipia, en el que la superficie irregular del soporte del papel volvía los detalles confusos.

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