Era industrial. Fotos Belén Imaz.

2012.04.02

REVISTA “AD ARCUITECTURAL DIGEST”: http://www.revistaad.es/

FOTÓGRAFA BELÉN IMAZ:  http://es.linkedin.com/pub/belen-imaz/28/480/a4a

REALIZACIÓN  PEPE BERMEJO.

El piso de Maximilian Von Wallllenberg es una declaración de principios. Sin cortinas ni intimidad, el artista y decorador alemán vive en un espacio lleno de piezas industriales customizadas por él y el arte provocador. Su guarida es una más en el nuevo Berlín.

(Arriba) Sillas Kangaroo 1972 de Siegfried Mehl y encima de la mesa de MBvW (las siglas de Maximilian) piedra intervenida por él. En la pared, fotografías de Andreas Fux.

↓ (Abajo) Al lado del sofá de Ikea tapizado con lona de camuflaje, mesita cuyo sobre es un trozo de losa. La lámpara es industrial customizada por MBvW. Al fondo, estufa de baldosas de 1929 con objetos industriales de fábricas abandonadas. La pintura es un regalo del artista Berlinés Philipp Fürhofer.

(Abajo) De nuevo el salón, mesa de centro creada por Maximilian con ladrillos sobre la que se apoyan losas encontradas en la calle: “arte callejero”, dice. A la dcha, cabeza de Hitler sobre columna de hormigón, obra del dueño. En la ventana, proyectores del teatro de marionetas de Berlín.

↓ En el comedor, mesa de madera de MBvW, que el dueño customiza según el evento.

(Abajo) En un rincón del despacho, cajas de embalaje de H&M, mesita de una vieja fábrica de Rüdersdorf y encima, transmisor de corriente de 1975 de la obra. Al lado, antigua silla militar con el nombre de su empresa, Heavytool y en el suelo, lámpara de cristal acrílico diseñada por él.

(Abajo) En el dormitorio, óleo Lust de Tox-Peter Schlake, estufa de baldosas de 1920, peso antiguo reeditado por Manufactum y enchufe realizado con piezas eléctricas encontradas en fábricas. La cama es un diseño de MBvW.

(A la izda.), sobre el cubo de luz de MBvW, cajita de Catier de 1970. En la pared, Terrarium de Tox-Peter Shlake. (A la dcha.), dibujo Dragon CGN de Sven Marcel y Day Bed de fábrica junto a mesita diseño del dueño.

(Arriba) Bañera del Mercadillo de Leipzing y a la izquierda, torre de hormigón para iPhone de Heavytool. En el techo, rejilla de Lichtgitter ideada ppor el arquitecto Martin Schröder.

(Arriba) El baño es diseño de Maximiliam con piezas de fábricas abandonadas. El water es un antiguo abrevadero comprado en un mercadillo Berlinés. El suelo es de fibra de vidrio y la grifería, de Manufactum.

(Arriba) Maximiliam Benedikt von Wallenberg es uno de esos especímenes que abundan en Berlín: joven, de mentalidad abierta, adicto a la bicicleta y de profesión artista. Su casa, de más de 150 metros cuadrados, está llena de muebles comprados en mercadillos o fabricados por él con sus propias manos. Lo llevaba en la sangre. Era un aventajado alumno en las clases de dibujo del colegio y después estudió carpintería. Con el tiempo, se pasó a la creación de objetos diferentes fabricados con todo tipo de materiales (hierro, acero, madera…) dentro de su propia firma, HeavyTool. Su casa está inundada de piezas inventadas por él, como la torre de hormigón y acero inoxidable para el iPhone del pasillo, uno de sus mayores éxitos. Además, Maximiliam combina su trabajo creativo con el de decorador de interiores, en el que explaya su pasión por objetos encontrados en antiguas fábricas abandonadas. El artista encontró este piso en Berlín Oeste, en el barrio obrero, gracias al soplo de un amigo. Nada más verlo decidió alquilarlo, y poco después comenzó a renovar el espacio para convertirlo en su domicilio y lugar de trabajo. Él mismo se encargó de la reforma, incluyendo los trabajos de electricidad y fontanería, pintando el suelo de madera en color gris perla y dejando las paredes en bruto. Sólo tiró un muro para crear una pequeña oficina abierta al pasillo frente al salón. El comedor pertenecía al apartamento de al lado, que también alquiló un tiempo después, para poder recibir a los amigos y hacer cenas y comidas temáticas. El espacio de la casa está dividido por un pasillo alargado, cuyo  techo está decorado por una rejilla de acero ideada por un amigo arquitecto Martín Schröder. El baño fue realizado por él mismo con elementos industriales de antiguas fábricas, igual que la cocina, en la que todos los muebles llevan su firma. La decoración, como él mismo nos explica, es pura y clara, sin elementos innecesarios o que estorben, ni concepto de intimidad: no hay cortinas porque el dueño asegura que no tiene nada que ocultar. Predominan sus creaciones a partir de piezas industriales que después customiza. Dice que las colecciona sin ningún fin concreto para luego reconvertirlas, crea algo nuevo y darles otro uso. Entre tanto mueble de desguace, resaltan las fotografías y pinturas de amigos y artistas contemporáneos, que en muchos casos son deliberadamente provocadoras porque a Maximiliam le gusta romper las reglas de lo convencional. Todas tienen un denominador común: pertenecen a artistas berlineses que él conoce, eslabones, como él, de la creatividad de la ciudad. Berlín, urbe abierta. ◊ www.heavytool.com

 

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