Edificios la vieja URSS.

2012.02.10

TEXTO LITERAL DE LA PUBLICACIÓN GQ: http://www.revistagq.com/

FOTÓGRAFO FRÉDÉRIC CHAUBIN Y ESCRITO POR DANIEL ENTRIALGO.

Todas las imágenes de este reportaje pertenecen al libro de Frédéric Chaubin CCCP: Cosmic Communist Constructions Photographed, editado por Taschen.

La vieja URSS se derrumbó hace ya más de 20 años, pero parte de su estética aún sigue en pie. Frédéric Chaupín ha buscado los rincones del viejo gigante los vestigios de la arquitectura crepuscular soviética.

Puede que caminar por Nueva York nos produzca cierta impresión de déjà vu, la sensación familiar de pasear por un decorado de película made in Hollywood visto una y mil veces. Contemplar los vestigios de la extinta Unión Soviética, sin embargo, nos revela el telón de fondo (que ya no de acero) de un universo ajeno y esxuberante. Extraños edificios —entre la audacia y el despropósito— desparramados por la inabarcable inmensidad de aquellas 15 repúblicas que la hoz y el martillo unificó bajo su escudo. Solos y descontextualizados, en mitad de ninguna parte, auténticos outsiders estéticos que nada tiene que ver con el estilo gris y monótono que debería caracterizar una arquitectura estatal, cuadriculada y ministerial. ¿Pero de qué estamos hablando exactamente?

UN OVNI ENTRE SEMÁFOROS: El popular platillo volante que se encuentra empotrado en el instituto de Investigación y Desarrollo Científico y Técnico de Ucrania. Todo un homenaje a la ciencia… ficción. Kiev (UCRANIA), edificio en 1971.

Allá por 2003, Frédéric Chaubin —fotógrafo, reportero e investigador— se encontraba en la ciudad de Tiflis para entrevistar al entonces presidente de Georgia, Eduard Shevardnadze. Paseando por la ciudad, en una vieja librería de saldo, se topó con un antiguo volumen de 200 páginas —en alfabeto cirílico— sobre la historia de la arquitectura de Georgia. las fotos mostraban edificios sorprendentes, utópicos y surrealistas, una mezcla casi indigesta de Escher y De Chirico. Al ver que algunos de ellos se encontraban en la misma Tiflis, Chaubin decidió verlos con sus propios ojos. Y se quedó prendado. Desde entonces, durante casi una década, se ha decidido a investigar en los archivos, rebuscar en amarillentas revistas de arquitectura y a patearse todo ese viejo y extensísimo territorio que un día aglutinaron las siglas. CCCP para localizar y fotografiar —antes de que el tiempo o el olvido los sepulte— estas increíbles construcciones.

En contra de lo que pudiera parecer, el interés de los lugareños por estos edificios es casi nulo. Es más, en muchos de ellos despiertan sentimientos hostiles hacia un pasado del que pretenden desprenderse. La caída del consumo generó una especie de amnesia colectiva y sólo algunos nostálgicos —o jóvenes de corte intelectual— piden a las autoridades que se proteja ese patrimonio cultural. Como explica el propio Chaubín, la mayor parte de esa arquitectura atípica fue construida en una época muy concreta: “Todo sucedió en apenas 15 años, el periodo que abarca desde el fin de la era Brézhnev hasta el propio derrumbe de la URSS, a finales de los 80″. ¿Sus características? “Colosales curvaturas de hormigón, modeladas según un criterio poco convencional”, explica. “Hay un onirismo desbocado, un cripto-pop casi psicodélico”. Para Chaubín, el imaginario de la era espacial, el único campo en el que los soviéticos compitieron de tú a tú con sus rivales norteamericanos, influyó en un acentuado culto por todo lo relacionado con la ciencia y, más aún, por la ciencia ficción. “Una forma de escapar de la realidad”, sentencia. “Algunos edificios parecen volar, despegarse del entorno. Los pasillos se curvan, recordando las estructuras anulares de las estaciones espaciales”.

Un tiempo que ya pasó… no hace tanto tiempo.

EL BENIDORM ROJO: Vista general del Centro de Reposo de Druzhba, en Yalta, a las orillas del mar negro. En su día, loa aviones espías americanos llegaron a pesar que trataba de una plataforma de lanzamiento de misiles. Suspendida sobre sus tres pilares de hormigón, descansa una piscina cubierta. DRUZHBA (UCRANIA), edificado en 1985.

EL PESO DEL SABER: Espectacular fachada de la Facultad de Arquitectura de Arquitectura del Instituto Politécnico de Minsk. Sus increíbles anfiteatros elevados producen una extraña sensación de ingravidez. MINSK (BIELORRUSIA), edificio en 1837.

LA METAFÍSICA DEL CEMENTO: Arriba, el Ministerio de Autopistas de Georgia, el cual destaca por su reducida base. Abajo, el denominado Palacio de Ceremonias, una especie de construcción religioso-espiritual que parece sacada de Star Wars. Ambos se encuentran en Tiflis. TIFLIS (GEORGIA), edificados en 1974 y 1985, respectivamente.

CIENCIA Y ESTÉTICA: Afilados perfiles del Instituto de Robótica y Cibernética, una estructura hueca donde se prueba la resistencia de los materiales sometiéndolos a caída libre. SAN PETERSBURGO (RUSIA), edificio en 1987.

one comment

  1. muy bueno

    daniel, 22 septiembre, 2014

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